Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de enero, 2012

Otro día.

He escuchado esas canciones que sé que no me va a dedicar. No espero que llegue un hombre decirme las mismas cosas que se le pueden decir a las mujeres. Es de esas cosas que no comprenderé; la naturaleza de las reacciones que parecen son las adecuadas. Estoy cansada, es lo único que tengo seguro. Me pesa en los hombros, como si tuviera que cargar con todo el recuerdo entero. Apariencias que se esfuman como uno se fuma un cigarro. Se acaban los cigarros, se acaba la vida. No soy negativa, si pienso en todo lo bueno que me da el entusiasmo de ser alguien, que ya no es invisible o sin nombre. Me pusieron uno, muy cursi, pero ahí está; casi inerte como tu pensamiento. Todo es confuso cuando no tienes donde caer.

Dos sonrisas.

No podría estar siempre debatiéndome, abrumada, concentrada en los afanes de otros. No podría alejarme de mis suspiros por aquellos que se manifiestan cada que la luna le da vuelta al sol. Por mi, que de vuelta el mundo, pues  la superficie de mi vida ha sido solo un juego donde mi mente que pretende estar enojada con el mundo, no se logra estimular suficiente, de ahí provienen las decepciones o frustraciones. 
Dentro de las propiedades de la conciencia, la estabilidad de las condiciones de la realidad deberán  ser omitidas, para poder ascender a esa capacidad inmutable de sentir.
No hay pretensiones en mis pensamientos, son actos que se siguen después y que como tales confirman que en mi apariencia también soy. No solo queda un embalsamiento de palabras que intentan ser algo más para alguien que no leerá.
La figura de mis quienes, siempre esta presente. Muchos otros dirán que al cargar con tanto no podría dar un paso, pero he dado muchos ya. Sin cargar nada, sin explicar que las co…