Ir al contenido principal

No es cosa de berrinche.

Ya lo sé. Me he vuelto una holgazana al escribir. Y no, no me gusta para nada eso. De hecho en estos momentos de mi vida no me gustan muchas cosas.
No me gusta el rumbo que esta llevando mi vida, mas bien no me gusta que no este llevando ningún rumbo. Por que las vacaciones aunque me encanten me dejan llena de nada, fuera de la escuela mi vida no es mas que otra vida cualquiera robando oxigeno al mundo; por eso detesto el hecho de pensar de dejar de estudiar y me preocupo cuando voy a reprobar alguna materia. Creo que en mi lista de prioridades en primer lugar esta el estudio. Y ahora con estas muy interesantes vacaciones [inserte sarcasmo aquí] mi cerebro se seca.
No me gusta el hecho de no tener un hogar, si no solo una casa fría en la que viven 4 extraños con relación sanguínea (y Sherry que ahora duerme en mis piernas). Recuerdo que la primera vez que se los dije, lo único que obtuve fue un serio sermón por decir idioteces; pero ¡hey! Al final se dieron cuenta que la idiota menor tuvo razón y aunque no lo admitan me complace saber que ahora toman muy enserio mis comentarios.
No me gusta el saber que soy vulnerable, que la gente me puede herir por comentarios estúpidos o actitudes igualmente estúpidas. Me di cuenta que me gusta que me quieran las personas que quiero que lo hagan, me di cuenta que no me gusta cuando no me ponen atención y que detesto cuando me dan el avión o no me dejan hablar por decir cosas como “si aja” ó “no no no!” me da coraje sobre manera!
No me gusta la idea de ser alguien que no soy, mas bien no me gusta que las personas quieran ver solamente las cosas malas de mí, es evidente que no mucho me importa lo que la gente que no me aprecia tal cual soy piense, pero no me gusta que piensen que soy algo que no soy.
No me gusta esperar, no me gusta que no intenten entenderme, me gusta el té verde Arizona, no me gusta que mi hermano me moleste, no me gusta el no poder llorar, no me gusta llegar a casa (ya se que me contradigo por que he dicho que no me quiero mudar), no me gusta no poder decir lo que pienso, no me gusta ser mas madura que mi papá, no me gusta que ya no quiera hacerse cargo de mi y no me gusta lo que estoy viviendo (cosa diferente que no me guste vivir).
No me gusta estar callada, aunque últimamente eso es lo que hago cuando estoy con alguien. Y mas no me gusta no poder escribir algo decente.
No me gusta que no me comenten.

Comentarios

marches! dijo…
me siento exactamente igual que tu, pero creo que trato de mitigarlo un poco con las calles! :) y la vagancia. Saludos y un gran abrazo de oso para uste y sus animos.
ka dijo…
no se enoje señorita, y si als vaks kuando no sales de la ciudad te4 dejanun vacio :P
Dios dijo…
Hey pucka! don't worry at all!!
ahora sabes mas o menos porque la gente trabaja! porque cuando no estudias, tienes que buscar algo mejor que hacer y que mejor que conseguir un trabajo y empezar a hacer tu vida lejos de las personas que te molestan :D eso es lo mejor

yo estoy a punto de hacerlo aunque no me caigan tan mal las personas que vivan aqui cerca de mi casita :P

pero bueno señorita pucka mientras, nadamas tienes que aguantar, no les hagas caso a los que te dan avion! si prefieres estar en silencio pues mmm eso solo te hace mas interesante :)

pero bueno, creo que basicamente estamos mas o menos igual... so- be strong!

Nos veremos despues ;)

Entradas más populares de este blog

Si te caigo mal, dimelo por favor :)

Nunca he entendido los códigos éticos que se establecen alrededor de la amistad. Por ejemplo qué no se puede y lo qué sí se puede hacer. Lo digo porque constantemente pierdo amistades o gano menosprecios, supongo que yo soy el común denominador. Es decir, la que se equivoca en estas peripecias que le corresponden a la relación con los otros, soy yo y lo reconozco para mejorar y transformar lo que me parece nocivo, en mí y en los demás que me rodean.
Sabrán, los que me consideran o conocen, que mi sinceridad es mi arma más fuerte y que cuando la uso es para decir verdad.  A pocos les gusta el confrontarse en directo, las palabras honestas y que no están del lado de su pensar o sentir. Pero también tenemos la oportunidad de no estar de acuerdo con nuestras amistades aunque represente un retraso en la relación. Para mi significa la oportunidad de siempre estar re planteando esos códigos, porque no son permanentes ni únicos para todos, en mi caso tengo definiciones bien contrarias de lo qu…

No te aburre, pensar igual que los demás.

La edad asecha a los consciencias torpes que se determinan por el debería y no por el quisiera.  Nosotros decidimos como crear nuestras vidas juntos. A veces decido de tal forma que no todo lo que se construye resulta ideal, en el sentido de que termina siendo un consecuencia negativa para cualquiera de los involucrados. Las personas de las que decido rodearme si bien en un momento tienen su funcionalidad en otros, no sé si por mi empatía desvariada o mi forma tosca de ser, se pierden como cuando pierdes un objeto efímero: un botón, cincuenta centavos.
Pienso en todos ellos, en su mayoría hombres, siempre ha sido así, desde que recuerdo, me rodeo de varones porque me permite una mejor relación, sin esas fracturas sentimentales que poseen todas las mujeres. Eso me ha permitido tener esa ambivalencia entre los géneros que hasta muy tarde aprendí a comprender y que me causa una sensación placentera no verme dentro de los sistemas emocionales, instrumentales femeninos.
Hay veces que realmen…

Platicar después de las 12pm

Dime, ¿cómo has estado realmente?, uno siempre pregunta - ¿cómo estás? - y la respuesta automática es - bien, ¿tu cómo has estado? -
Plantea muchas cosas preguntar cómo se está, siempre pienso en eso y si realmente quiero saber cuándo lo pregunto, a veces si lo pregunto sinceramente, a veces no, mis respuestas siempre son muy irónicas como: "pues estoy", pero es más profunda mi respuesta que eso, porque últimamente he decido lidiar con mi distimia, o no hacer como que no la tengo, apenas el otro día me confesé con mis compañeros de trabajo, en parte para que me entendieran, en parte por empática para sentir aprecio por personas ajenas a mí, pero que son parte de mi rutina laboral.

Analizando la situación a grandes rasgos creo que estudiar filosofía fue la mejor decisión que he tomado en mi vida, me hizo cambiar y al mismo tiempo reafirmar muchas ideas, esto provoco muchas depresiones que tuve que lidiar sola porque en mi casa siempre han tenido sus problemas para relacionarse …