viernes, 30 de diciembre de 2016

No te aburre, pensar igual que los demás.

La edad asecha a los consciencias torpes que se determinan por el debería y no por el quisiera.  Nosotros decidimos como crear nuestras vidas juntos. A veces decido de tal forma que no todo lo que se construye resulta ideal, en el sentido de que termina siendo un consecuencia negativa para cualquiera de los involucrados. Las personas de las que decido rodearme si bien en un momento tienen su funcionalidad en otros, no sé si por mi empatía desvariada o mi forma tosca de ser, se pierden como cuando pierdes un objeto efímero: un botón, cincuenta centavos.
Pienso en todos ellos, en su mayoría hombres, siempre ha sido así, desde que recuerdo, me rodeo de varones porque me permite una mejor relación, sin esas fracturas sentimentales que poseen todas las mujeres. Eso me ha permitido tener esa ambivalencia entre los géneros que hasta muy tarde aprendí a comprender y que me causa una sensación placentera no verme dentro de los sistemas emocionales, instrumentales femeninos.
Hay veces que realmente me causa un desagrado el comportamiento, códigos éticos y maneras en que funcionamos como “mujeres”, generalmente son las personas que me terminan decepcionando, causando situaciones desagradables o me cuestionan en cuanto al afecto que brindo a los otros seres vivos. Me discuto internamente por esto, aquello del debería, sigo insistiéndome en que sería agradable tener hijos o casarme o idealizar todas esas pautas que supuestamente son aceptables, por ejemplo; sin embargo las contradicciones de estos actos “comunes” en todos los humanos de igual manera me hacen crear formas alternativas de ideología y pensamiento que no voy a definir en un contexto o aplicación social, como ahora se determinan muchas mujeres como feministas, pero este sistema de pensamiento tiende como en la religión a ser creador de opuestos que se determinan desde un mismo concepto, ateos y cristianos son lo mismo.
Ahora habría que inventar nuevas formas de relación, de discusión, de presentar los conceptos, lo mismo pensaba hace algunos años cuando hablaba de la legalización de la marihuana como una posibilidad, muchas caras raras y gestos amorfos se me presentaron, en esos momentos en California aún no se aprobaban las leyes que ahora rigen muchos de los contratos sociales para los consumidores, y bueno el capitalismo tiende a absorber todo tipo de cuestionamientos relacionados con el consumir, así, consumimos feminismo, cada quien lo viste, lo ideologiza, lo impone y lo determina, a partir del consumo que le va mejor, esto sigue siendo un apego a lo material y si lo material es efímero para que tanta defensa, es como si defendieras tu celular, tu televisión o tu computadora; que muchos lo hacen o ponte a pensar en que defiendes como tuyo, como tu identidad.
Sigo pensando en la violencia de cambio, que necesitamos violentar, no lo que nos parece ajeno si no que lo que tenemos como propio, violentar hasta las células para transformar las necesidades biológicas que imponen ciertos tipos de comportamientos, violentar las neuronas que nos provocar satisfacción en ciertos actos y desdén en otros, violentar la mentalidad atrofiada en que crecimos los hijos de los noventa, llenos de todo material y faltos de arma espiritual, esto último solo por el hecho de que nos dejamos llevar por la corriente y la tendencia, se extingue y vuelve a consumirse, nada nos pertenece porque no sentimos la necesidad de identidad si no de correspondencia, copiar y pegar todo lo que nos parece y rechazar aquello que no se parece.
Y que es loq ue define nuestra era entonces:  ser xenofóbicos en el siglo XXI

jueves, 24 de noviembre de 2016

La Realidad Alterada

Tus canciones son de esas que te entran al interior del cuerpo con el instante de un pestañeo, porque con tus canciones se extraña lo entrañable y se atiende al ruido, ese que causa el impacto de bala en el pecho.
El problema contigo es que eres transparente, dices pura verdad y no hay más, por eso te empecé a querer, y las cartas que nos escribimos, y los recuerdos viviendo juntos, muy poco todo, pero  marcando un lapso de la puta vida.
Ahora que falleció tu mamá, me preocupe mucho, de esas preocupaciones también muy de madre que solo las morras tenemos. Me preocupe porque estaba enojada contigo y tus conductas egoístas y me preocupe porque yo también lo fui, está bien ser así de vez en cuando, eso nos permite tener amor propio y a veces pienso que tu amor propio ya está agotado por todo lo que te la vida te ha hecho sufrir, a quién más, si no a ti, se le tuvo que morir la mamá.
A fuerza que pensé en la mía, mi mamá, y me dolió bien hondo, no podía respirar, pensaba que si lloraba me iba a ver mal, porque no eran lagrimas para ti o tu mamá, si no ara mis putos miedos y traumas.
Cuando te fuiste de la casa ya sabía que algo malo iba a pasar, pero como siempre nunca lo digo para que no se haga verdad, últimamente eso de ser bruja se me da hasta por los codos. Lástima que nunca me equivoco, por más arrogante que suene eso, este año he confirmado en múltiples ocasiones que mis intuiciones me indican a donde ir; esta vez tampoco hay falla en nuestro actuar, solo que de verdad no entiendo porque sigues dañándote con esa porquería que te gusta fumar. Yo, ni nadie te puede criticar, sería muy hipócrita, sí me doy cuenta y me percato en todo mi sentir, pero aun así, estas mal, todos te lo dicen escondiendo sus palabras, rebuscándolas para decirte que te aprecian, pero no lo suficiente para que alguien esté al pendiente de ti, aunque en realidad no necesitas a nadie, más que bastarte a ti mismo y mijo, la neta ahora que te veo bien, no bastas, ni como papá, ni como amigo, ni como hijo y ya va siendo hora de que te des cuenta, no te quiero ver tirado en un lugar un día y que ya no te pueda reconocer.
No te voy a pedir disculpas, porque no te pienso ni te hago menos, aquí todos somos los mismos monos en la misma caja guardados, el problema es que no quiero que pase como pasó con Augusto, que nunca le pude decir que no hiciera nada malo, que nunca le pude preguntar que chingados tenía. Aquí esta esto par  no arrepentirme ya nunca más que no dije, que hice, que nada ya.

martes, 18 de octubre de 2016

Si te caigo mal, dimelo por favor :)


Nunca he entendido los códigos éticos que se establecen alrededor de la amistad. Por ejemplo qué no se puede y lo qué sí se puede hacer. Lo digo porque constantemente pierdo amistades o gano menosprecios, supongo que yo soy el común denominador. Es decir, la que se equivoca en estas peripecias que le corresponden a la relación con los otros, soy yo y lo reconozco para mejorar y transformar lo que me parece nocivo, en mí y en los demás que me rodean.
Sabrán, los que me consideran o conocen, que mi sinceridad es mi arma más fuerte y que cuando la uso es para decir verdad.  A pocos les gusta el confrontarse en directo, las palabras honestas y que no están del lado de su pensar o sentir. Pero también tenemos la oportunidad de no estar de acuerdo con nuestras amistades aunque represente un retraso en la relación. Para mi significa la oportunidad de siempre estar re planteando esos códigos, porque no son permanentes ni únicos para todos, en mi caso tengo definiciones bien contrarias de lo que representa la lealtad, la confianza o el apoyo.
Claro, si me ofendes con actitudes o palabras no me lo tomo a la ligera porque te conozco y pretendo entenderte, pero si tú no te explicas o no intentas comunicarme o siquiera transmitirme tus emociones jamás lograre entender porque hiciste o realizaste aquello. Por el contrario porque te conozco puedo adivinar tus movimientos, saberte en una situación y tu reacción. Sabiendo esto, cómo puedo quedarme callada ante tus acciones erráticas que te dañan y te provocan malestares. Cómo puedes pedirme que te trate de manera positiva cuando miró  lo que le haces a los demás de forma grosera y poco razonada. Denigras la relación que quise, tuve o pude tener contigo y te tengo poca o nula confianza, te compadezco porque pienso que no puedes acceder a una inteligencia emocional, y me das lástima porque así vivirás el resto de tus días: Atorado en tus errores y placeres que se agotaran rápido; por quedar bien con alguien, porque no es permanente, no es sincero, no es amistad.
Personas separatistas, exclusivas o que se cotizan, las repudio, me cuesta trabajo tratarlas con dignidad y no me importa decirles dos o tres cosas acerca de su comportamiento. No se equivoquen aquí la que menos ética tiene soy yo y por lo mismo tengo la autoridad de afirmar que te equivocas, porque yo me he equivocado, ninguna cabeza piensa por otra, pero la tuya no anda pensando, solo reacciona como animal de instinto precario. Y lo peor es que los demás ven y se quedan callados, te permiten tus conductas de niño de quince años, te aceptan tus manipulaciones y conspiran contigo por morbosos o poco lucidos. Eso no es amistad, son personas que no comprenden el valor de los otros, y a eso se le llama personas hechas de basura.
Solo te voy a decir tres cosas, como bruja que soy:
Sí tú lo haces, te lo harán.
Si tú no lo dices, alguien más lo dirá.
Sí te equivocas, consecuencias habrá.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Ya mero.

Conocí a parte de mi familia, se murió el hermano de un amigo, descompuse mi refrigerador y se dañó una pieza de mi carro, más el trabajo, mi novio, mi room mate, mi gata y mi vida. Todo solamente en el transcurso de una semana.
De repente no tengo tiempo de pensar por que me ocupo en tantas cosas, y cuando me detengo ya no sé en qué marcha voy. No creo que este mal, simplemente la vida sucede. Incluso es extraño pensarlo ahora como si no fuese posible dedicar unos minutos a pensarse.
Cada día me vuelvo más sensible ante estas situaciones existenciales, como si me estuviera preparando para algo. Me afecta, no lo que se piensa de mí, si no de como poco a poco disminuyen aquellos que te toman la importancia para pensar en ti. Quiero ser mejor persona para mí misma y que esto se vea reflejado en aquellos que me interesan, no me importan los demás que tampoco se preocupan por mí, es una pérdida de tiempo.
Ya no hay momento para pensarse, cuando se ha crecido, o cambiado, o dolido, o transformado. Mi gata esta acostada sobre mis piernas, las acomodo de tal forma que siempre permanezco incomoda sin darme cuenta, antes la gata cabía con una regularidad y ahora se desborda; cuando recién la encontramos no podía subirse a la cama por sí misma, así se sentirá con los hijos.
Siempre me encuentro cuando aparentemente estoy más extraviada en mi misma.

martes, 9 de agosto de 2016

Poder de la violencia.

En los últimos años he querido deshacer mis concepciones  femeninas de mi cuerpo. Precisamente en estos meses he experimentado cambios muy drásticos sobre la percepción que tengo del concepto de mujer, desde la formación de nuestros cromosomas, hasta la ideología interna. Es por ello que manifiesto mi pensar. Manifiesto que no soy feminista, soy una humana que solo tiene la posibilidad de escribir acerca de lo que yo he cambiado en mí para existir de manera coherente con mi pensar, porque tengo solamente hermanas de vida y no de sangre y me duelen sus circunstacias.
Dejando de lado la imposición biológica, los sistemas doctrinales o sociales y de la teoría femenina que se acrecienta con rabia, noto que existe una imposibilidad para lograr la disminución del estigma que se plasma en el personaje de lo femenino.
La violencia es la carencia más grande que impide a cualquier humanx su desarrollo y no es ésta basada en circunstancias externas, en el caso de la mujer es desde dentro de la mujer la que incrementa su propia marginación, por sus acciones y permisivas.
Primero lo hace afirmando las distinciones y proponiendo estas como formas de autogestión que solo admite el confronta miento con lo contrario, pero no admite la conformación de un sistema regulado por los mismos derechos entre hombre y mujer, si no que postula a la mujer como principal motor social, que si en todas las culturas esto es cierto, en la mexicana principalmente no funciona como radicalidad sino como burla al matriarcado que nunca ha impuesto su supremacía  si no que actúa de manera natural desde su punto de partida y función, si vanagloriamos su fluir más bien lo estamos impidiendo, como quien para tener agua en vez de dejar el río correr, arma una represa.
Segundo, la radicalidad es necesaria, pero de manera interna, transformar es necesario pero en como nos relacionamos entre sí, porque existe un agravio muy poderoso entre las hembras que es la envidia, celos, rumores e insultos, por considerar inferiores a otras mujeres y hablar de ellas como si se conociera su historia de vida desde el nacimiento. Uno de los errores más histriónicos.
Tercero y lo más peligroso: el hombre abusador. Permitimos que exista la fuerza varonil que nos ataca, que nos impide desprendernos de la mala conformación y percepción de nuestro cuerpo. El hombre abusador golpea con puño cerrado y mira con ojo desconfiado lo que le agrada y no le agrada de la mujer. Permitimos de una manera brutal que este hombre nos imponga su dominación con el abuso a veces físico, a veces emocional, a veces en pseudo amor. Y no hay hombre más abusador que al que justificamos, al que le buscamos respuesta a su comportamiento, al que amamos o al que le permitimos que vuelva a repetir su comportamiento abusivo, repetir tanto que va a violentar a tu hermana, amiga, prima, vecina, sobrina, tía, madre, abuela…
La violencia es la carencia más grande que impide a las humanas su desarrollo, la violencia que permite que suceda en sus acciones permisivas; sin embargo, hay una violencia que es necesaria y que se utiliza para detener los patrones de daño que cada humano posee en su interior: la violencia de cambio. Esta es efectiva y radical, la violencia de cambio desde una misma, desde las entrañas que ya no permite el abuso, los golpes, la mala lengua, el maltrato emocional, la apariencia física estereotipada.
Violéntate pero tus ideas y percepciones, desde tu propia medida, cambio y naturaleza. No violentes a las otras y no permitas la violencia del hombre abusador contra ti.

https://www.youtube.com/playlist?list=PLxHyIoycLg8w3M9qci17ntcLnw9WiMPeU