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Arena.

Y extenderme en millones de letras que no comprenderías, por que casi nunca comprendes, aunque te explique las cosas, aunque pongas atención y finjas que quieres aprender. Pero eso me gusta. Que me digas que quieres aprender. Que me mires con tus ojitos tintineantes, que me preguntes los por que, que no te importe que no quiera responder.
Me gusta voltear a cualquier lugar y encontrarte entre las inmensas sombras y verte y que me veas y que me sonrías ó que a veces te quedes inerte pretendiendo que no nos observamos, como confiar en que las nubes no se irán con el viento.
Ahora la boca me sabe a cerveza barata que no deseo recordar y en realidad ni si quiera he tomado mas que una copa de vino que brinde yo sola en tu poco honor y es que nunca dices que no. No le dijiste que no a mis sentimientos, ni le dices que no a mis brazos, aunque vayas tarde para la próxima clase, aunque te tengas que ir corriendo para alcanzar en su trabajo a tu mamá. Por que sabes que aunque no este, estaré. Que yo soy un pequeño refugio que entiende cada una de tus palabras idiotas.
¿Enamorada? Siempre preguntan, y quieren que siempre responda que si. Y no me creen cuando digo que no. Por que suspiro bien hondo y me robo el aire de los demás. Pero esos suspiros son por lo que no es y me gusta estar así, sonriendo a un lado de ti. Aunque me repudie dos o tres mil veces por que me sienta flotar en el mugroso pavimento de esta ciudad insípida que nunca podría cambiar y me da miedo dejar.
Presiento que siempre estarás ahí, obligándome a desahogarme, rompiendo las burbujas que tanto me cuesta trabajo volver a pegar, ahí desgarrando cada uno de mis pensamientos, metiéndote cada día me en mi corazón podrido que no sabe sentir, estarás ahí desenredando mi cerebro para que deje de pensar tanto.
Siempre me quedo con cinco o siete palabras mas que quisiera decirte, gritarte y de vez en vez pues salen todas de un solo estirón, por que tantito que me empujas me desplomo todita.
Ya no se que mas decir por que siempre sabes lo que pienso “estamos conectados” siempre dices y se me hace chistoso. Como cuando sabes que lo que necesito es una paleta payaso o una sonrisita estúpida. Pero hoy, precisamente hoy, en este minuto no creo que pudieras adivinar que es lo que necesito, si un abrazo tuyo ó un miserable “te quiero” mal pronunciado.
Y a que no sabes que? Hoy también soy de otro color, soy color arena.

Comentarios

Serguei dijo…
A mi tambien, y me mezcla entre la felicidad y tristeza...

Lo tuyo no es estar enamorada... es mas elevado, profundo, valioso...

Snif aqui paro... Saludos Queretanos!
Ave Fénix™ dijo…
Me encanta Puckis cuando profundizas... haces que llegué al alma... :)
marches! dijo…
hoy yo me siento como verde.. pero verde palido :s

saludos mi puckis!

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