Ir al contenido principal

Yo.

Yo también quiero que mi psicólogo se muera y yo vivir loca, pero vivir.
Son cosas que uno piensa y piensa pero no se salen de la cabeza, ni con madrazos bien dados. Mi brazo izquierdo es inútil y desesperante, como yo a veces lo soy, pero habría que preguntarle al derecho que siempre a golpes se desquita, solito se va hinchando y deshinchando, porque ese es su único trabajo. Mi mano ya no escribe tanto, así que se va quedando sin más que hacer, mas que golpear la parte mas dura de la pared.
Puras cosas intensas conmigo, porque conmigo así tiene que ser. Uno se tiene que elegir primero a si mimo, si no nadie nos va a querer; por mi parte no quiero que nadie me quiera, quiero que me quieran toda yo y eso como no se puede, mejor que se vayan a otro lugar. Lejos, lo más lejos que el mundo les de para irse. Igual siempre se van, no es reproche lo que digo, sólo una cuestión aclaratoria, nada poseo que no sea mío y lo mío ya se fue mucho tiempo atrás.
No me doy crédito por nada, ni por lo que creo, porque creer es cosa de débiles y de delincuentes que hablan de inocencia; no soy inocente ni aunque me volvieran a mandar a hacer.
Ya no hablo mucho de mi porque me aburro de estar diciendo puras pendejadas, prefiero hablarle a los otros porque de ellos aprendo más, y aunque últimamente no hay muchos otros interesantes o interesados en hablar, me la paso bien con los que están y aprendo de la tierra y de la sangre.
Me la paso dedicándole palabras a los que no me leen, a los que se van lejos y a los que ya no les pienso, precisamente por eso escribo desde muy pequeña, para irme dejando atrás. Un filósofo que no quiero decir su nombre porque no estoy segura de que haya sido más filósofo que mi perra, dijo que los que piensan en historia, terminan pensando hacia atrás, por eso no estudio otra cosa, mas que aprender a mirar hacia otra parte, vivir llena de vida porque no hay más.
Quiero despojarme de los pensamientos que digo que ni a golpes me puedo sacar, porque me angustian y no me dejan estar, ni con el humo, ni con el alcohol, ni con mi amor, ni con nada. Pura histeria de fondo, puras chingaderas que no vale la pena pensar. Si es que estoy eyectada en el mundo, me vale un grano de arena, estoy y me sé y te se igual que me se en el mundo que me traga y me defeca, "estoy de tanto estar", un compañero me acaba de escribir.
No quiero seguir hablando de pendejadas, pero siempre me escojo a mi.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Si te caigo mal, dimelo por favor :)

Nunca he entendido los códigos éticos que se establecen alrededor de la amistad. Por ejemplo qué no se puede y lo qué sí se puede hacer. Lo digo porque constantemente pierdo amistades o gano menosprecios, supongo que yo soy el común denominador. Es decir, la que se equivoca en estas peripecias que le corresponden a la relación con los otros, soy yo y lo reconozco para mejorar y transformar lo que me parece nocivo, en mí y en los demás que me rodean.
Sabrán, los que me consideran o conocen, que mi sinceridad es mi arma más fuerte y que cuando la uso es para decir verdad.  A pocos les gusta el confrontarse en directo, las palabras honestas y que no están del lado de su pensar o sentir. Pero también tenemos la oportunidad de no estar de acuerdo con nuestras amistades aunque represente un retraso en la relación. Para mi significa la oportunidad de siempre estar re planteando esos códigos, porque no son permanentes ni únicos para todos, en mi caso tengo definiciones bien contrarias de lo qu…

No te aburre, pensar igual que los demás.

La edad asecha a los consciencias torpes que se determinan por el debería y no por el quisiera.  Nosotros decidimos como crear nuestras vidas juntos. A veces decido de tal forma que no todo lo que se construye resulta ideal, en el sentido de que termina siendo un consecuencia negativa para cualquiera de los involucrados. Las personas de las que decido rodearme si bien en un momento tienen su funcionalidad en otros, no sé si por mi empatía desvariada o mi forma tosca de ser, se pierden como cuando pierdes un objeto efímero: un botón, cincuenta centavos.
Pienso en todos ellos, en su mayoría hombres, siempre ha sido así, desde que recuerdo, me rodeo de varones porque me permite una mejor relación, sin esas fracturas sentimentales que poseen todas las mujeres. Eso me ha permitido tener esa ambivalencia entre los géneros que hasta muy tarde aprendí a comprender y que me causa una sensación placentera no verme dentro de los sistemas emocionales, instrumentales femeninos.
Hay veces que realmen…

Platicar después de las 12pm

Dime, ¿cómo has estado realmente?, uno siempre pregunta - ¿cómo estás? - y la respuesta automática es - bien, ¿tu cómo has estado? -
Plantea muchas cosas preguntar cómo se está, siempre pienso en eso y si realmente quiero saber cuándo lo pregunto, a veces si lo pregunto sinceramente, a veces no, mis respuestas siempre son muy irónicas como: "pues estoy", pero es más profunda mi respuesta que eso, porque últimamente he decido lidiar con mi distimia, o no hacer como que no la tengo, apenas el otro día me confesé con mis compañeros de trabajo, en parte para que me entendieran, en parte por empática para sentir aprecio por personas ajenas a mí, pero que son parte de mi rutina laboral.

Analizando la situación a grandes rasgos creo que estudiar filosofía fue la mejor decisión que he tomado en mi vida, me hizo cambiar y al mismo tiempo reafirmar muchas ideas, esto provoco muchas depresiones que tuve que lidiar sola porque en mi casa siempre han tenido sus problemas para relacionarse …