Ir al contenido principal

Me van a secuestrar un día.

Parece que hace más de un año he estado dándole raite a las personas.
Piensas en la palabra, es como un modismo, barbarismo, regionalismo muy de frontera. Ride, paseo, dice google traductor. Seguramente me iría más lejos con la etimología pero hasta ahí, se entiende: aventón a la raza.
Les pido la cantidad que considero necesaria para una cooperación voluntaria. Son ochenta pesos que multiplicado por tres personas, logro recuperar el costo de gasolina que invierto en el carro para realizar un viaje de dos horas. Todos vamos al mismo destino y coincidimos pre meritadamente.
El arreglo es sencillo, un día, una hora y si quieres platicar está bien, porque en realidad si fuera sola iría pensando el mismo tipo de cosas, con otros solo lo tengo que hacer en voz alta y a veces las personas no son desagradables. En los términos del agrado para mí, está cabrón. Solo son dos horas pienso, a lo mejor no me toca un idiota completo, por lo demás todos estamos raros. Confiamos mutuamente en el otro para no ser idiotas que viajan por dos horas juntos.
Con solo unos cuantos viajeros frecuente, he tenido la oportunidad de charlar por segunda o tercera ocasión con pocos, pero siempre son distintos, siempre. No me ha tocado en realidad ninguno repetido. Es general, las personas son genéricas, se inventan su rollo, se lo creen, amplían su criterio solo en medidas ya dadas, no se crean o inventan otra fórmula de existencia, y yo ahí de pendeja ayudando a que lleguen a su destino.
Total, la vida está bien tremenda, cada vez me sorprende más y me deja más callada ante las cosas, estoy empezando ver el vacío en todo.
Ya perdí la cuenta, no sé cuándo comencé a hacer carpool, dar raite, aventones y lo demás. Me toca platicar y a veces no con las personas, quien sabe, nadie quiere molestar al otro, es un favor. La dinámica no es compleja y no me ha tocado ninguna mala experiencia. 
A ver si por no intentarlo tanto me pasa algo inesperado.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Si te caigo mal, dimelo por favor :)

Nunca he entendido los códigos éticos que se establecen alrededor de la amistad. Por ejemplo qué no se puede y lo qué sí se puede hacer. Lo digo porque constantemente pierdo amistades o gano menosprecios, supongo que yo soy el común denominador. Es decir, la que se equivoca en estas peripecias que le corresponden a la relación con los otros, soy yo y lo reconozco para mejorar y transformar lo que me parece nocivo, en mí y en los demás que me rodean.
Sabrán, los que me consideran o conocen, que mi sinceridad es mi arma más fuerte y que cuando la uso es para decir verdad.  A pocos les gusta el confrontarse en directo, las palabras honestas y que no están del lado de su pensar o sentir. Pero también tenemos la oportunidad de no estar de acuerdo con nuestras amistades aunque represente un retraso en la relación. Para mi significa la oportunidad de siempre estar re planteando esos códigos, porque no son permanentes ni únicos para todos, en mi caso tengo definiciones bien contrarias de lo qu…

No te aburre, pensar igual que los demás.

La edad asecha a los consciencias torpes que se determinan por el debería y no por el quisiera.  Nosotros decidimos como crear nuestras vidas juntos. A veces decido de tal forma que no todo lo que se construye resulta ideal, en el sentido de que termina siendo un consecuencia negativa para cualquiera de los involucrados. Las personas de las que decido rodearme si bien en un momento tienen su funcionalidad en otros, no sé si por mi empatía desvariada o mi forma tosca de ser, se pierden como cuando pierdes un objeto efímero: un botón, cincuenta centavos.
Pienso en todos ellos, en su mayoría hombres, siempre ha sido así, desde que recuerdo, me rodeo de varones porque me permite una mejor relación, sin esas fracturas sentimentales que poseen todas las mujeres. Eso me ha permitido tener esa ambivalencia entre los géneros que hasta muy tarde aprendí a comprender y que me causa una sensación placentera no verme dentro de los sistemas emocionales, instrumentales femeninos.
Hay veces que realmen…

Platicar después de las 12pm

Dime, ¿cómo has estado realmente?, uno siempre pregunta - ¿cómo estás? - y la respuesta automática es - bien, ¿tu cómo has estado? -
Plantea muchas cosas preguntar cómo se está, siempre pienso en eso y si realmente quiero saber cuándo lo pregunto, a veces si lo pregunto sinceramente, a veces no, mis respuestas siempre son muy irónicas como: "pues estoy", pero es más profunda mi respuesta que eso, porque últimamente he decido lidiar con mi distimia, o no hacer como que no la tengo, apenas el otro día me confesé con mis compañeros de trabajo, en parte para que me entendieran, en parte por empática para sentir aprecio por personas ajenas a mí, pero que son parte de mi rutina laboral.

Analizando la situación a grandes rasgos creo que estudiar filosofía fue la mejor decisión que he tomado en mi vida, me hizo cambiar y al mismo tiempo reafirmar muchas ideas, esto provoco muchas depresiones que tuve que lidiar sola porque en mi casa siempre han tenido sus problemas para relacionarse …