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Si te caigo mal, dimelo por favor :)


Nunca he entendido los códigos éticos que se establecen alrededor de la amistad. Por ejemplo qué no se puede y lo qué sí se puede hacer. Lo digo porque constantemente pierdo amistades o gano menosprecios, supongo que yo soy el común denominador. Es decir, la que se equivoca en estas peripecias que le corresponden a la relación con los otros, soy yo y lo reconozco para mejorar y transformar lo que me parece nocivo, en mí y en los demás que me rodean.
Sabrán, los que me consideran o conocen, que mi sinceridad es mi arma más fuerte y que cuando la uso es para decir verdad.  A pocos les gusta el confrontarse en directo, las palabras honestas y que no están del lado de su pensar o sentir. Pero también tenemos la oportunidad de no estar de acuerdo con nuestras amistades aunque represente un retraso en la relación. Para mi significa la oportunidad de siempre estar re planteando esos códigos, porque no son permanentes ni únicos para todos, en mi caso tengo definiciones bien contrarias de lo que representa la lealtad, la confianza o el apoyo.
Claro, si me ofendes con actitudes o palabras no me lo tomo a la ligera porque te conozco y pretendo entenderte, pero si tú no te explicas o no intentas comunicarme o siquiera transmitirme tus emociones jamás lograre entender porque hiciste o realizaste aquello. Por el contrario porque te conozco puedo adivinar tus movimientos, saberte en una situación y tu reacción. Sabiendo esto, cómo puedo quedarme callada ante tus acciones erráticas que te dañan y te provocan malestares. Cómo puedes pedirme que te trate de manera positiva cuando miró  lo que le haces a los demás de forma grosera y poco razonada. Denigras la relación que quise, tuve o pude tener contigo y te tengo poca o nula confianza, te compadezco porque pienso que no puedes acceder a una inteligencia emocional, y me das lástima porque así vivirás el resto de tus días: Atorado en tus errores y placeres que se agotaran rápido; por quedar bien con alguien, porque no es permanente, no es sincero, no es amistad.
Personas separatistas, exclusivas o que se cotizan, las repudio, me cuesta trabajo tratarlas con dignidad y no me importa decirles dos o tres cosas acerca de su comportamiento. No se equivoquen aquí la que menos ética tiene soy yo y por lo mismo tengo la autoridad de afirmar que te equivocas, porque yo me he equivocado, ninguna cabeza piensa por otra, pero la tuya no anda pensando, solo reacciona como animal de instinto precario. Y lo peor es que los demás ven y se quedan callados, te permiten tus conductas de niño de quince años, te aceptan tus manipulaciones y conspiran contigo por morbosos o poco lucidos. Eso no es amistad, son personas que no comprenden el valor de los otros, y a eso se le llama personas hechas de basura.
Solo te voy a decir tres cosas, como bruja que soy:
Sí tú lo haces, te lo harán.
Si tú no lo dices, alguien más lo dirá.
Sí te equivocas, consecuencias habrá.

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