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Si quiero, dejo de sentir.

Se siente tan bien, pero tan mal a la vez sin llegar a la contradicción. Los espacios vacíos que tanto tarde en llenar con todos esos sentimientos que jamás antes había llegado a entender y que me han enseñado con paciencia a desarrollar, solo por que he querido, poco a poco fueron haciéndose vacíos de nuevo y me quede otra vez varada en la zona gris. Malditas matices, maldito lo blanco y lo negro… que fácil es maldecir.
Ya me di cuenta que de nuevo estoy ese enorme hueco, sin sombra, ni luz. Que no sé como estoy mejor, si sintiendo las mariposas y los suspiros o estando inerte y fría en una esquina, en ninguno de los dos casos espere o esperare algo, pero ha pasado tan poco tiempo comparado con los infinitos que quise un poco mas cariño, un poco mas de refugio, un poco mas de abrazos, un poco mas de algo constante. Y sin embargo como siempre sigo de pie, firme en lo que deseo de mi vida, en mis ambiciones, en mis sanas ilusiones, sin caer fuera de la realidad verdadera en la que vivo, que ha hecho de mi lo que soy, una persona tan frágil y tan fuerte. Para que exalto mis virtudes o mis errores, para que desenredo mis pensamientos, para que cuelgo al sol ardiente mis sentimientos, para que lo expongo al mundo lo que no puede entender, para que complico mi existencia con preguntas que puedo nunca resolver. Los “por que” siempre han acosado mi vida, los “por que “son a los que siempre les doy vuelta, los que me hacen explicarlo todo, todo de mi, de mi vida, los “por que” me hacen tan neutral e insensible. Pero esta vez, no hay un por que, y es eso lo que se esta retorciendo y estrujando dentro de mi, que no hay un “por que” como todas las veces, que deje de sentir como empecé a hacerlo, que las decisiones que tomo cada ves son mas asfixiantes y que no siempre se pueden tomar las decisiones correctas y quedarse conforme con las consecuencias, que aunque quisiera dejar de tratar de controlarlo todo, no puedo solo dejarme llevar haber hasta donde empiezo a sufrir, que cuando me arriesgo es por que se que eso me hará feliz, que no dañare a nadie en el trayecto, que no quiero intentar sufrir, por que se lo que es perder y rogar por algo mejor que lo que vives por tu propia discernimiento, el proceso nunca es fácil, la mayor parte de las cosas son efímeras.
He dejado ir muchos sentimientos, a muchas personas y me ha dolido, tanto que hasta he dejado de escribir, pero esta vez, estoy conforme con ello, no es solo una idea que empecé a procesar en mi cabeza para mentirme a mi misma que he dejado de sentir lo que sentía. No completamente, lo admito, eso jamás creo que llegue a pasar, solo deje lo que me sigue haciendo feliz, su gran amistad.

Comentarios

Gladys Ames dijo…
Que lindo.
Mientras mas respuestas tienes mas preguntas te vienen.
Particularmente odio esos "Por que" que no me puedo quitar de encima.


Este es mi otro blog. Katzennoir's life.
Completamente de acuerdo, tu escrito va más alla de lo que yo a veces siento... un abrazo!
Demo dijo…
Entiendo bien por qué las contradicciones internas son a veces fuente de una redacción.

Así es como se piensa.
Un saludo
Serguei dijo…
Pues uno decide... ser critico y no conformista no es de a gratis...

Te va a hacer mucho bien tu nueva etapa... :)

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